Haciendo mi Parte

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dos manos aguantando globos de corazones

Dios hace Su parte, la Palabra hace su parte y nosotros cuando vamos a cumplir y hacernos cargo de lo que si nos toca a cada uno de nosotros. Lo que me toca como persona individual y como miembro del Cuerpo de Cristo. Siempre tenemos la tendencia de culpar a otros, de quejarnos, de esperar que otro lo haga por mi cuando la primera parte que se debe de mover, responsabilizar y tomar la actitud correcta comienza conmigo misma.

Hay tiempo de estad quietos y ver la poderosa mano de Dios obrar, pero muchos otros momentos nos toca a nosotros con todo lo que ya nos ha entregado y ha hecho… el responder, hacer y caminar a la victoria.

Es más… todo comenzó con un espermatozoide que fue lanzado a la carrera y llego primer lugar para que así tú y yo fuésemos, aquí comienza nuestra primera parte de la vida y de este viaje.

Haciendo la parte bíblica

Vamos a ver algunos momentos donde en la Palabra de Dios se nos exhorta a nosotros tomar acción, a nosotros hacernos cargo para que las cosas sucedan en nuestro ser como en nuestro alrededor.

Colosenses 3:12-13 - Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

Hebreos 12:1-3 - Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe...

Al leer la Palabra de Dios, no solo me encuentro todas las maravillosas y poderosas intervenciones de Dios para con su pueblo, del Espíritu Santo trabajando en el pueblo, sino que también numerosas veces donde nosotros debemos hacer nuestra parte. De esto se trata ser colaboradores de Dios, como dice en 1 Corintios 3:5-9:

¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidorespor medio de los cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió el Señor. Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento. Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor. Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.

Co-laborador = Persona que está siempre dispuesta a colaborar con otros. Persona que trabaja con otras en la realización de una tarea común. Un colaborador es una persona que realiza un aporte personal de manera voluntaria donde no existe relación de subordinación o dependencia respecto de otra persona o sea un colaborador no se encuentra obligado a colaborar y no reconoce jefatura superior.

El laborador es aquel quien hace el trabajo. (Dios)

Labranza = Cultivo de los campos. Hacienda de campo o tierra de labor. La labranza es una secuencia de actividades que, a través del tiempo, deben conducir a la formación de un suelo óptimo, con el fin de permitir que las raíces puedan explorar el mayor volumen de este y absorber los nutrientes disponibles. (Nosotros)

unas semillgas germinando

¿Qué más nos toca a nosotros?

Me gusta mucho la parte en que Moisés saca al pueblo de Egipto y se pone a mirar al cielo a ver que es lo próximo.

En Éxodo 14:10-18 explica como Moisés le dijo al pueblo de Israel "No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos."

Para muchos ese mensaje para el pueblo hubiese sido lo correcto. Estád tranquilos porqué Jehová peleará por ústedes. Pero eso no era lo que queria Dios.

En el vérsiculo 15 dice que "Jehová le dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen. Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco. Y he aquí, yo endureceré el corazón de los egipcios para que los sigan; y yo me glorificaré en Faraón y en todo su ejército, en sus carros y en su caballería; y sabrán los egipcios que yo soy Jehová, cuando me glorifique en Faraón, en sus carros y en su gente de a caballo.

Dios queria ver acción. La fe activa del pueblo!

¿En que areas en tu vida estarás como Moisés, diciendole a tu alma que esté tranquila y Dios tratrando de que camines para que Él se pueda gloricar?



Sobre la Autora
La Apóstol Limarie lleva 18 años sirviendo en distintos ministerios, entre ellos el pastorado, la educación Cristiana y el diseño de la mujer. Es esposa y madre de tres varones. Activamente está pastoreando, junto con su esposo el Apóstol Juan C. Vargas, la iglesia Casa de Adoración. Su libro más reciente es Yo Soy Quien Dios Dice Que Soy.

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