Cualquiera de las dos opciones me suena grande. Sin embargo, sabemos que, según la Biblia, es posible ser una mujer virtuosa. Cuando recorremos lo que significa en la Palabra ser “virtuosa” se asemeja al concepto de ser “perfecta” pero es una conducta natural en una mujer exitosa, sin imponerse la presión de ser “perfecta” en el sentido absoluto.
¿Cómo tú crees que eres? ¿Quién tú quieres ser?
Chayil = Fuerte (virtuosa)
khah'-yil = Probablemente una fuerza, ya sea de hombres, medios u otros recursos; Un ejército, la riqueza, la virtud, el valor, la fuerza: - capaz, la actividad, (+) el ejército, la banda de los hombres (soldados), la compañía, (grande) las fuerzas, los bienes, el anfitrión, el poder, entrenar, Valiente, valor, virtuoso, guerra, digno.
Este es el comienzo de un poema alfabético, cada versículo comenzando consecutivamente con una letra del alfabeto hebreo; En la que se nos presenta un retrato admirable de una buena esposa, según las costumbres primitivas del Oriente.
Es la misma palabra que se utiliza para describir el carácter de los jueces de Israel, indicando que eran capaces y bien calificados para el trabajo al que habían sido llamados. De modo que se deduce que la mujer virtuosa es una persona capaz y bien calificada para su trabajo, con control sobre su vida y capacidad para conducir a otros. Es una mujer resuelta que, habiendo escogido a Dios como el centro de su vida, es firme y fiel a Dios.
Esta mujer es primeramente valiosa, más valiosa que una joya. Ella también es confiable y enriquece la vida de quienes la rodean. Hace el bien todos los días de su vida, se hace cargo de trabajar para la prosperidad de su familia y busca lo mejor para ellos y para sí misma.
Es responsable y se hace cargo de su autoridad espiritual en su familia. Es justa con el personal que trabaja con ella. Es inteligente y prudente para cada decisión porque se hace cargo de que sus negocios den frutos.
Es inteligente y prudente para cada decisión porque se hace cargo de que sus negocios den frutos. Nunca deja de estar agradecida a Dios. Es capaz de dar a quien necesita, no solo los que tienen necesidad física, sino también espiritual. No tiene tiempo para perder y le da lugar a todo bien.
Confía en que Dios protege su vida, su familia y su futuro. Así que no tiene miedo de él. Se viste elegante y toma cuidado de su aspecto físico. Es una mujer de éxito y edifica su marido para que también lo sea.
Disfruta y se ríe sin temor al futuro. Es sabia y lidera con bondad. Esta atenta a lo que ocurre en su hogar y no sufre las consecuencias de la pereza. A esta mujer sus hijos la bendicen. Ella se ganó su respeto que construyo día a día, momento a momento y su marido la alaba. El expresa su agradecimiento en forma hablada. Es muy bueno vivir haciendo el bien, pero vivir conforme al diseño de Dios sobrepasa todos los éxitos.
El día que dejes de ser “perfecta” comenzaras a ser feliz. Aquí algunas recomendaciones para que comiences:
- Amate como eres
- Trabaja para cercer y ser quien queires ser
- Conócete mas
- No tengas miedo de ser tu
- Disfruta tu proceso
- Luego de reconocer tus debilidades, acéptalas
- Date permiso para equivocarte
- Ríete de tus errores
- Disfruta el aprendizaje
- No trates de agradar a todo el mundo todo el tiempo
Recuerda, puedes ser autentica y valiosa, ¡no tienes que ser perfecta en absoluto!

Perfección Espiritual o Perfección de Dios en Nosotros
taw-meem = Perfecto/ De H8552; Todo (literalmente, figurativamente o moralmente); También (como sustantivo) integridad, verdad: - sin defecto, completo, perfecto, sinceramente, sonido, sin mancha, recto, entero.
¿Te consideras perfecta? ¿Crees que ha existido alguien perfecto?
Consideremos lo que dice la palabra en 2 Timoteo 3:16-17 - Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.
Números 32:12 excepto Caleb hijo de Jefone cenezeo, y Josué hijo de Nun, que fueron perfectos en pos de Jehová.
1 Reyes 8:61 Sea, pues, perfecto vuestro corazón para con Jehová nuestro Dios, andando en sus estatutos y guardando sus mandamientos, como en el día de hoy.
1 Crónicas 12:38 Todos estos hombres de guerra, dispuestos para guerrear, vinieron con corazón perfecto a Hebrón, para poner a David por rey sobre todo Israel; asimismo todos los demás de Israel estaban de un mismo ánimo para poner a David por rey.
Job 1:1 Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.
Proverbios 2:21 Porque los rectos habitarán la tierra, Y los perfectos permanecerán en ella
Mateo 5:48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
Juan 17:23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.
Hebreos 10:14 porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.
Queda claro que somos llamados al camino de la perfección y a ser perfectos como Dios nuestro Padre es perfecto. Esto se entiende en el Espíritu y se recibe por la gracia y el poder de Cristo en nosotros.
No estamos hablando de la “perfección” absoluta como personas o en los quehaceres que hacemos o las cosas que mostramos físicas, sino lo interno lo de adentro, el espíritu, nuestro corazón. Una vez te aceptas tal como eres, debemos dejar que Dios por medio de su Espíritu Santo comienza a perfeccionar nuestra naturaleza, nuestro corazón.
Esto es bien semejante y va de la mano con nuestra santidad, así como el Padre dice sed perfectos porque EL es perfecto, sed santos, así como Él es santo.
Hag-ee-os = De ἅγος hagos (una cosa horrible) compare G53 Hag-nos. Del mismo que G40 (Debidamente limpio, es decir, inocente, modesto, perfecto: - casto, limpio, puro); Sagrado (físicamente puro, moralmente inocente, consagrado)
1 Pedro 1:14-16 como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.
Esto no se trata de una santidad externa, sino que comienza por el corazón, nuestra alma y espíritu. Para ser perfectos y santos para Dios conlleva de una revelación íntima y personal guiada por el Espíritu Santo para como agradarle a Dios Padre y rendirle culto racional con nuestra vida, exaltando a Cristo. Mas ya no vivo yo, pues vive Cristo en mí.
No es mi vida, pensamientos o moda lo que quiero mostrar y caminar, sino la vida de Cristo, el modelo de Cristo. EL mensaje de Cristo para que EL sea glorificado en todo momento. Ahora ¿qué te exige Dios que hagas para que camines en perfección y santidad? Eso es algo que solo el Espíritu Santo te puede guiar y revelar. Claro, sin dejar a fuera lo que habla la Palabra de cómo debemos agradarle a Él.
Pero al fin del día… este es un camino individual como cristianos, pero a la misma vez como cuerpo de Cristo. La vestimenta, el color o largo de pelo, las obras que haces, lo mucho que conoces la Palabra y lo bien que la predicas, lo bien que cantas o lo mucho que manifiestas los dones… de nada de esto se trata la salvación, la perfección, el ser virtuosa o la santidad. Todo eso es parte de vivir una vida en agrado a Dios, pero solo Cristo se lleva toda la gloria y solo EL nos salva.
El ser mujeres virtuosas, perfeccionadas y santas tiene que ver con el corazón y vivir una vida en obediencia a Dios. Y más que nada… el AMAR unos a otros.
1 Corintios 13:1-3 “Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.”
Tenemos que aprender amar como Dios ama, tenemos que hacernos expertas en esto del AMOR. Dejar de mirar todo lo que nos separa y comenzar amarnos.
Démosle libertad al Espíritu Santo de Dios para nos guie en todo nuestro caminar, que nos acerque más al corazón del Padre, que nos ayude a ser obedientes a Su Palabra. Que nos perfeccione, que nos haga verdaderas mujeres virtuosas, mujeres capaces de cumplir el propósito de Dios y que no santifique comenzando desde lo interior para luego manifestarlo en lo exterior.
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