Niveles de Cautividad Espiritual

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una persona recostada en una pared en un lugar oscuro, la cara no se ve

El siguiente tema tocará las primeras tres puntos acerca de la cautividad Espiritual. Los próximos tes puntos serán discutidos en una segunda parte.

La blasfemia al Espíritu Santo


Cuando hablamos de niveles de Cautividad Espiritual hacemos referencia a una condición espiritual progresiva, que poco a poco nos aleja de Dios, y nos puede llevar a la Apostasía. Es necesario hacer una reflexión genuina y una introspección personal para poder conocer si hemos producido o estamos en riesgo de producir alguno de estos frutos.

Es solo a través de la ayuda del Espíritu Santo que podemos identificarlos y cancelarlos, entrando en un proceso de sanidad espiritual profunda, que nos permita reconocer a Dios, su voz y su operación en nosotros. Si esto deja de suceder, entonces nos alejaremos cada vez mas de aquel que nos contrista, nos da convicción de pecado y nos hace libres de su esclavitud y consecuencias.

La Blasfemia es una condición, no solo un acto, como también lo es la apostasía. Se pueden decir muchas cosas en contra de Dios por ignorancia, pero eso no nos convierte automáticamente en blasfemos, como la Palabra de Dios define la apostasía. 2 Timoteo 3:2-5:

“Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a estos evita”.

En términos sencillo, la blasfemia es el acto de tomar en vano el nombre de Dios, no sentir respeto, no sentir temor, no sentir reverencia, esto demuestra la ausencia del Espíritu Santo, sin el cual no puede haber convicción de pecado ni el reconocimiento de quien es Jesús. El Salmo 139:19-24 nos muestra esta realidad:

“De cierto, oh Dios, harás morir al impío; apartaos, pues, de mí, hombres sanguinarios. Porque blasfemias dicen ellos contra ti; tus enemigos toman en vano tu nombre. ¿No odio, oh Jehová, a los que te aborrecen, y me enardezco contra tus enemigos? Los aborrezco por completo; los tengo por enemigos. Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; Y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno”.

ulas letras N y O pintadas en el pavimento negro

1era Etapa - Enfriamiento del Amor (Mateo 24:12)

“y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará”

Esta es la etapa más básica de este proceso, es la puerta por donde el enemigo comienza a establecer un plan de destrucción contra aquellos que ya conocen al Señor. Cuando el amor se enfría, las cosas se comienzan a hacer de manera indiferente, por costumbre, por conveniencia o por obligación, no por amor.

Colosenses 3:17: “Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él”.

Jeremías 48:10: “Maldito el que hiciere indolentemente la obra de Jehová”.

Indolente – Una persona indolente se caracteriza por su negligencia, falta de actividad y de pasión, en el cumplimiento de sus obligaciones. También se ve en las personas que no sienten dolor ajeno ni son empáticas, que no sufren cuando otros sufren y que, hasta muchas, veces, se alegran del dolor ajeno. La palabra indolente es también usada como sinónimo de apático, indiferente e insensible, nada de lo que debe percibirse en nuestro con el Señor.

El Apóstol Pablo en el Libro de Romanos 12.14-18 nos da una descripción de esto: “Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis. 15 Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran. 16 Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión. 17 No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. 18 Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres”.

Estos son algunas instrucciones que el apóstol nos da para que no lleguemos a la altivez espiritual, que es un nivel del cual, es muy difícil regresar, de ese nivel en adelante, la dureza y el alejamiento de Dios son casi definitivos. Pero aun antes de llegar a la altivez espiritual, existen otras condiciones o niveles de cautividad, que nos advierten que vamos por mal camino.

2da Etapa - Endurecimiento Corazón (Lamentaciones 3:65)

“Entrégalos al endurecimiento de corazón; tu maldición caiga sobre ellos”

El Enfriamiento del Amor es un sentir muy emocional, puede venir de la falta de perdón o por algún trauma natural o espiritual. Proverbios 4:23: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida”.

El Enfriamiento del Amor es algo que puede cambiar en cualquier momento, puede ocurrir un milagro que vuelva y encienda este sentimiento nuevamente. Un acto de perdón, un acto de servicio, un regalo, una palabra, una señal de reconciliación, pueden encender de nuevo el amor natural y emocional, comenzando un proceso de sanidad interior.

Pero cuando esa falta de amor es resultado del Endurecimiento del Corazón, entonces es distinto, porque añadir el Endurecimiento del Corazón al Enfriamiento del Amor, nos pone en una dirección mucho más peligrosa, camino a la Apostasía y la Blasfemia.

Éxodo 7:13 nos da un ejemplo de lo que es un corazón endurecido: “Y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, como Jehová lo había dicho”.

Aun, el endurecimiento del corazón puede ser usado por Dios para cumplir con ciertos propósitos, el endurecimiento de corazón no es aún una etapa definitiva sino intermedia en el proceso de la Blasfemia, es apenas uno de los niveles inferiores en los Niveles de Cautividad, pero que también acarrea el riesgo de castigo seguro y permanente, si no se atiende a tiempo.

Hay que tener mucho cuidado y saber discernir cuando el endurecimiento viene por parte de Dios o es el resultado de una maquinación del enemigo, en contra de algo o de alguien.

Juan 12:20: “Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón; Para que no vean con los ojos, y entiendan con el corazón, Y se conviertan, y yo los sane”.

El Endurecimiento del Corazón en el caso del Faraón fue para su propia destrucción, pero en el caso de Israel, es para que se conviertan y se sanen. Dios en su soberanía, utiliza esta condición para hacer cumplir un plan específico, pero nunca le podemos atribuir a Dios injusticia, sino propósito.

Dios opera desde dentro del Libre Albedrio que el mismo otorgo al hombre, haciendo diferencia entre, los que son llamados y los que son escogidos, los que pueden resistir el llamado y entre los que no.

Hebreos 10:29 lee: “¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que ha hollado bajo sus pies al Hijo de Dios, y ha tenido por inmunda la sangre del pacto por la cual fue santificado, y ha ultrajado al Espíritu de gracia?”

una cabeza moviendose de lado a lado con mucha velocidad

3ra Etapa - Entenebrecimiento del Entendimiento (Efesios 4:18)

“teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón”

Romanos 1:21: “Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido”.

La Palabra Entenebrecer significa: “Poner en tinieblas o a oscuras”. El termino que estaremos analizando es el del Entenebrecimiento del Entendimiento, pero como hemos visto durante el Endurecimiento del Corazón, podemos deducir que una vez el corazón se ha endurecido, comienza a oscurecerse el conocimiento.

Proverbios 4:4: “Y él me enseñaba, y me decía: Retenga tu corazón mis razones, Guarda mis mandamientos, y vivirás”.

Cuando nuestro entendimiento se entenebrece, comienza a olvidarse de la Palabra y de los Mandamientos de Dios, y ese vacío, comienza a convertirse en oscuridad. Ese corazón endurecido comienza a afectar la conciencia y el conocimiento, la razón y el buen juicio. Esa condición es ya de por si preocupante, porque es del corazón que mana la vida y sus efectos comienzan a sentirse en otras áreas del ser.

Es por lo que la condición de nuestro corazón es tan importante, porque cuando el amor comienza a enfriarse, el corazón comienza a endurecerse y el entendimiento comienza a oscurecerse. Lo que sabemos y practicábamos, comienza a olvidarse, debido a un sentimiento mayor que se está convirtiendo en una Raíz de Amargura.

Ezequiel 11:19: “Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne”.

Esto es parte del pacto de Dios con su pueblo, ¿Por qué? Porque su pueblo se había alejado de él, su pueblo se había olvidado de su ley, y su pueblo necesitaba una restauración que comenzaría por el corazón.

“Cuando pierdes la sensibilidad del corazón, se pierde también la capacidad de razonar con justicia, es aquí donde el corazón y el entendimiento se cruzan e interceptan. Como vimos anteriormente, no podemos servirle a Dios indolentemente, sin los sentimientos correctos, sin sensibilidad, cuando el entendimiento se oscurece, se cruza otra línea en la dirección contraria, en una dirección la cual nos aleja cada vez mas de Dios.

Tener el Entendimiento Entenebrecido es reflexionar, meditar, pensar, analizar las cosas de forma natural, carnal y poco espiritual. Eso nos pone a la merced de nuestras pasiones e instintos, dándole lugar a toda clase de pensamientos contrarios y ataques del enemigo.

Con todo, aun no hemos llegado a un territorio definitivo, un territorio de alejamiento permanente, ese territorio comienza con la Altivez Espiritual.



Sobre el Autor
El Apóstol Vargas es fundador de varios ministerios, donde la educación cristiana es uno de ellos. El es Coach Cristiano, Capellán, y un Maestro de la palabra de Dios. Su libro publicado más reciente es Mentoría Generacional.