Lea Lucas 9:1-16 ántes de seguir para poder entender lo que estaremos discutiendo.
Jesús siendo claro con sus discípulos
El capítulo 9 comienza con la Misión de los Doce Discípulos, recordemos que ya en el Capítulo 6 los apóstoles habían sido elegidos. En el momento en que fueron elegidos, junto con la multitud, Jesús expreso no solo las Bienaventuranzas, sino también los Ayes. En Lucas 6:20-26, Jesús les advierte acerca de todos los Ayes.
Jesús les fue claro a los discípulos desde el comienzo del ministerio de ellos, el trabajo iba a requerir algunos sacrificios, pero el que los llamaba, iba a estar con ellos, hasta que completaran su misión. El respaldo de Dios a quienes responden al llamado es firme y es la mision del evangelio.
Recuerden que la Misión de los Apóstoles es la misma Gran Comisión después de la resurrección, Marcos 16:14-18 lee:
Jesús comisiona a los apóstoles (La Comisión Apostólica)
“Finalmente se apareció a los once mismos, estando ellos sentados a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado. Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; más el que no creyere, será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”.
La Gran Comisión, Mateo 28:16-20:
“Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado. Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban. Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”.
Vemos que la misión apostólica, es simple y llanamente, el cumplimiento de la Gran Comisión. Entendamos que esta Gran Comisión, esta Misión, es estrictamente delegada por Jesús y tiene que ver con el alcance del mundo a traves del evangelio.
El llamado apostólico de Jesús a sus discípulos fue personal, fue especifico, requirió de una temporada de preparación y formación específica junto a él, que llevaría a esos doce, a mostrar a Jesús correctamente y a velar por el crecimiento correcto de la iglesia naciente.
Uno de los grandes problemas de este tiempo es la falta de formacion y preparacion que muestre claramente a jesus en todo lo que hacemos.
En muchos ministerios se reconoce mas claramente la imagen del discipulo, que la imagen del maestro.

Estudiando Lucas 10:1-12
En la eleccion apostolica hay exclusividad, nada ni nadie se puede comparar con los 12 discipulos escogidos y entrenados por jesus mismo en Lucas 6, por eso se les llamo apostolos. Pero en la mision apostolica de Lucas 10, jesus inmediatamente llama a “otros setenta” a quienes envia delante de el para que le preparen el camino, en las ciudades a donde el iba a entrar, a estos se les llamo apostellos.
Fíjese que la Misión de los Setenta era también especifica, a los Doce les dijo, “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” pero a los 70 les dijo: “Id de ciudad en ciudad, de casa en casa y anunciad que el reino se ha acercado a vosotros, DONDE LOS RECIBAN”. Fíjese que la misión de los 70 incluía una misión local, no solo era una Gran Comisión General, sino que era una Asignación Personal.
Estos 70 enviados tenían la autorización de Jesús de sacudirse el polvo de sus pies en los lugares donde no eran bien recibidos, Lucas 10:10-12:
“Mas en cualquier ciudad donde entréis, y no os reciban, saliendo por sus calles, decid: Aun el polvo de vuestra ciudad, que se ha pegado a nuestros pies, lo sacudimos contra vosotros. Pero esto sabed, que el reino de Dios se ha acercado a vosotros. Y os digo que en aquel día será más tolerable el castigo para Sodoma, que para aquella ciudad”.
Los 70 recibirían la paz de vuelta de los lugares donde esta paz no era bien recibida ni respondida, Lucas 10:5-6:
“En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: Paz sea a esta casa. 6 Y si hubiere allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá a vosotros”.
Estos 70 eran representantes autorizados de Jesús hacia los lugares a los que él debía llegar. Jesús andaba con sus Doce, pero los Setenta iban delante de ellos, preparándole el camino a Jesús.
Antes de Jesús visitar una ciudad, enviaba a una pareja de esos “Apostellos”, quienes iban de dos en dos, de ciudad en ciudad, con la autoridad de representar a Dios y anunciar su visitación. Esto es lo que yo creo Dios esta haciendo hoy en esta ciudad, cuando los “Apostellos” son enviados, la visitación de Jesús esta próxima. Donde los setenta no eran recibidos, Jesús no era recibido, porque estos Setenta representaban el Reino de Dios.
Lucas 10:8-9: “En cualquier ciudad donde entréis, y os reciban, comed lo que os pongan delante; 9 y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios”.
Resumen: entender la Comisión de los Doce y entender la Misión de Los Setenta, es la base de nuestra Función Ministerial, pues el correcto anuncio del Reino de Dios, es nuestra Asignación.
Lucas 24:44-45 lee: “Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos. Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras”.
Lucas 10:17-20: (El Regreso de los Setenta)
“Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre. Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos”.
Jesús se regocija en Lucas 10:21-24
“En aquella misma hora Jesús se regocijó en el Espíritu, y dijo: Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó. Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar”. Y volviéndose a los discípulos, les dijo aparte: Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis; porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron”.
Amados, yo recibo esa palabra, lo entienda la gente o no lo entienda, nosotros no podemos negar lo que Dios está haciendo en este tiempo. Negarlo, seria como rechazarlo por temor al que dirán, por temor a la opinión de otros, cuando Dios mismo dice que esto ha sido escondido de los sabios y los entendidos y ha sido revelado a los niños.
Porque nadie conoce quien es el Hijo, sino el Padre, y nadie conoce al Padre, sino el Hijo, y a quien el Hijo se lo quiere revelar. ¿Sabe usted a quien Dios se lo esta revelando? A nosotros.
Lucas 12:32-34 - “No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino. Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye. Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón”.
Te tengo que preguntar, ¿en dónde esta tu corazón? ¿Cuál es tu tesoro? Si en las cosas del Reino, no debemos temer, más somos bienaventurados, porque estas cosas nos han sido reveladas y a nuestro Padre le ha placido darnos el Reino.