Cuando Jesús tuvo esta conversación con Pedro, ya Pedro había pasado por su proceso de negación, ya había sido restaurado de nuevo al núcleo, ya había tenido el testimonio de la resurrección junto a Juan, ya Jesús se le había aparecido a los discípulos y Tomas había tocado sus manos y costado. Es importante entender todas las cosas que habían sucedido, para poder entender el texto.
Conversación de Jesús y Pedro
Juan 21:15-19: "Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: Apacienta mis corderos."
"Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas. Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.
De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más joven, te ceñías, e ibas a donde querías; más cuando ya seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras. Esto dijo, dando a entender con qué muerte había de glorificar a Dios. Y dicho esto, añadió: Sígueme."
Jesús estaba ya a punto de ascender al cielo, pero les estaba dando las ultimas lecciones y las ultimas instrucciones a sus discípulos. Inclusive, estos discípulos no tuvieron que esperar hasta Pentecostés para recibir el Espíritu Santo, en Juan 20.21 y 22.
Muchos todavía creen que la evidencia de que se ha recibido el Espíritu Santo es la manifestación del Don de Lenguas, el lloro y el estremecimiento, El Sello del Espíritu Santo viene con el Reconocimiento y Confesión de Cristo como Salvador. (1 Corintios 12:3).
¿Quienes quieren ser una iglesia bíblica?
Una iglesia bíblica no se basa en sistemas, ni métodos, ni organizaciones, se basa en una estructura bíblica, solida, ordenada, simple. En Mateo 16:13 Jesús les hace una pregunta a los discípulos:
“Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?”
Como vimos, nadie puede llamar a Jesús, Señor, si no es por el Espíritu Santo, por eso Pedro responde en Mateo 16:16: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”.
Y la respuesta de Jesús fue, verso 17: “Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos”.
Es aquí donde Jesús le dice a Pedro que esa afirmación proviene del Espíritu, el edificaría su iglesia sobre la Revelación y Obra del Espíritu Santo en los hombres. ¿Pero, en que se está edificando la iglesia actual?
Esa pregunta ni la voy a responder porque tendríamos que predicar de otra cosa, pero quienes no viven en la realidad y simplicidad del verdadero evangelio, no viven el evangelio
A la Revelación y a la Doctrina no le falta nada, es por eso que lo que la religión le añade, sobra.
Elementos que un pastor debe ofercerle a una oveja
Apacienta mis corderos - Los corderos son los mas jóvenes de la manada, los mas activos, los mas impulsivos, los mas inmaduros, ¿a quien les recuerda esa definición? A Pedro mismo. Jesús le esta diciendo a Pedro, así como te instruí, te cuidé y te corregí (te soporté) en esa etapa de tu vida, así también tendrán que hacer ustedes. O sea, si Jesús lo hizo con nosotros, nosotros tenemos que hacerlo con los demás.
Pero sabe que fue también parte del proceso de aprendizaje de Pedro, haber sido llamado “Satanás” por el Maestro, esas son las partes del proceso que a las personas no les gusta, pero que son necesarias.
Pastorea a mis ovejas - Pastorear ovejas es mas sencillo ya que la oveja es sumisa, es obediente, coopera con el pastor. El carácter de la oveja es confiado, la oveja no está diseñada para estar sola, necesita de la seguridad y compañía del rebaño. La oveja crecida, madura, conoce la funcionalidad del rebaño y acepta su realidad, no es rebelde, vive en paz y seguridad, vive confiada, porque sabe que el pastor la protegerá, la alimentara y la hará descansar.
3. Apacienta mis ovejas – Primero dijo “Apacienta mis Corderos y Pastorea mis Ovejas” ahora dice “Apacienta a mis ovejas”. O sea, que hubo un cambio en el término, hubo un cambio de proceso, hubo crecimiento en aquellas que llegaron jóvenes e inmaduras, un proceso que llevo al cordero impulsivo a convertirse en una oveja estable recuerde que le esta hablando a Pedro, todo esto le aplica a él, pero DIGA CONMIGO, “este proceso, también me aplica mi”.
En los primeros 4 versículos del Salmo 23, David se describe como esa oveja que depende y confía totalmente de su pastor.
Salmos 23:1-4 - “Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma, me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento”.
Aquí hay 7 elementos que un pastor debe ofrecerle a una oveja.
Seguridad, “que nada me faltara”.
Descanso, “en lugares de delicados pastos me hará descansar”.
Paz, “junto a aguas de reposo me pastoreara”.
Bienestar, “confortara mi alma”.
Dirección, “me guiara por sendas de justicia”.
Protección, “no temeré mal alguno”.
Aliento, “tu vara y tu callado me infundirán aliento”
El proceso de Pedro
Jesús nos muestra el proceso de Pedro para que entendamos las cosas que nos son necesarias y cuánto tiempo toman. Después de todo, Pedro había completado algunos procesos, pero faltaban otros, ahí mismo, solo unos versículos más adelante, Pedro vuelve a hacer una de las suyas, Juan 21:20-22:
"Volviéndose Pedro, vio que les seguía el discípulo a quien amaba Jesús, el mismo que en la cena se había recostado al lado de él, y le había dicho: Señor, ¿quién es el que te ha de entregar? Cuando Pedro le vio, dijo a Jesús: Señor, ¿y qué de éste? Jesús le dijo: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? Sígueme tú”.
O sea, después de que Jesús está teniendo esta dinámica con Pedro, Pedro se vuelve a desenfocar. Jesús lo vuelve a confrontar y su última instrucción para Pedro fue, “Sígueme tu”.
Será que el Señor le esta diciendo a alguien aquí, Reenfócate, no importa lo que veas, sígueme tu. Olvídate de Juan, la cosa es contigo, Pedro.
Pedro más adelante tuvo otra discrepancia, ahora con Pablo. (Gálatas 2:11)
Pedro atravesó por muchos procesos, procesos fuertes, pero al final, reconoce en su carta, en 1 Pedro 2:25
Pedro al final entendió que el proceso lo convirtió en oveja.
Pedro aprendió tan bien sus lecciones, que al final hasta pudo escribir todo un capitulo en cuanto a como Apacentar a la Grey. (1 Pedro 5:2-11)
Aun Pedro, alcanzo el nivel para entender y operar en sabiduría y perfección, si Pedro lo pudo alcanzar, amado, cualquiera de nosotros también lo puede alcanzar tambien. Pedro fue corregido por los discípulos, por Jesús y hasta por Pablo, pero, aun así, tuvo la paciencia y la consistencia para permitir el proceso y alcanzar el carácter necesario.
¿Sabe que Pedro hasta nos escribió a usted y a mí?, 2 Pedro 1:1 lee: “Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a los que habéis alcanzado, por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo, una fe igualmente preciosa que la nuestra”.
Si hay una vida que sufrió el proceso fue la vida de Pedro, Jesús lo sabia cuando lo eligió, el conocía la vida de cada uno de sus discípulos, el conocía tu vida cuanto te eligió a ti también, el conoce tu proceso, pero tienes que comprometerte con él.
La pregunta es, ¿hasta dónde estamos nosotros dispuestos a permitir este proceso y a ser pastoreados de la forma en que Jesús nos enseno?
Seremos corderos impulsivos toda nuestra vida o llegaremos a convertirnos en ovejas estables, esa es la pregunta sobre la mesa en esta hora mis hermanos.
El Apóstol Vargas es fundador de varios ministerios, donde la educación cristiana es uno de ellos. El es Coach Cristiano, Capellán, y un Maestro de la palabra de Dios. Su libro publicado más reciente es Mentoría Generacional.