Elementos de la Elección

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uun hombre que se encuentra en un bosque, está alfrente de dos caminos a escoger

Algunos Principios Importantes


Romanos 9:3-5: “Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amor a mis hermanos, los que son mis parientes según la carne; que son israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas; de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén”.

Existe un texto al que se le pueden atribuir varias aplicaciones y este texto se encuentra en Mateo 22:1-14, específicamente a la parte que lee “porque muchos son los llamados, pero pocos los escogidos”, este texto es sumamente importante debido a que habla, específicamente de una analogía de una boda y de tres tipos de invitados.

Los elementos para discutir son:

  • Juntaron a todos, juntamente los malos con los buenos.
  • El final, el vérsiculo 14, termina con lo muy bien conocido, "porque muchos son llamados, y pocos escogidos."

Aquí menciona como el Rey mandó primero por los escogidos, en el texto son llamados los convidados, y representan al pueblo de Israel.

Luego, al ver la respuesta de estos (a lo suyo vino y los suyos no le recibieron), el Rey, que representa aquí a Dios Padre, envía pues, por todos, buenos y malos, en representación de a quienes ha de llegarle la invitación, (más a todos los que le recibieron, les dio la potestad de ser hijos de Dios). ¿Cómo podemos reconocer a los que le recibieron? Por la forma en que fueron vestidos a la boda, así fue como el Rey los pudo identificar, por sus vestiduras.

¿Qué referencia nos da la Palabra de Dios acerca de estas vestiduras? Bueno, nos brinda muchas, pero mencionemos dos.

Apocalipsis 19:8: “Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos”.

Zacarias 3:1-5: “Me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del ángel de Jehová, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle. Y dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová que ha escogido a Jerusalén te reprenda. ¿No es este un tizón arrebatado del incendio? Y Josué estaba vestido de vestiduras viles, y estaba delante del ángel. Y habló el ángel, y mandó a los que estaban delante de él, diciendo: Quitadle esas vestiduras viles. Y a él le dijo: Mira que he quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala. Después dijo: Pongan mitra limpia sobre su cabeza. Y pusieron una mitra limpia sobre su cabeza, y le vistieron las ropas. Y el ángel de Jehová estaba en pie”.

En la historia, muchos respondieron a la invitación, asistieron a la boda, pero no lo hicieron apropiadamente, o sea, sin los vestidos correctos para la ocasión. Esta parábola la podemos también complementar con Apocalipsis 22:14 que nos menciona cual debe ser la condición de nuestras vestiduras en aquel día, “Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad”.

¿Qué ciudad?

Vemos como la Invitación y las Vestiduras, nos dan acceso a tener derecho al Árbol de la Vida y a entrar por las puertas de la ciudad. ¿Pero qué cuidad?

No olvidemos el requisito para poder ser parte de las bodas del Cordero, nuestros vestidos tienen que estar limpios, sin mancha ni arrugas, para tener acceso y entrada, no solo a las Bodas sino para entrar por las puertas de la Nueva Jerusalén. Otra referencia a la condición de nuestras vestiduras la encontramos en Efesios 5:25-26:

“Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha”.

Apocalipsis 3:4-5 nos vuelve a confirmar por qué debemos tener las vestiduras correctas: “Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas. El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles”.

Hasta ahora hemos visto la necesidad de aceptar la invitación del Rey a la boda de su hijo, también de estar vestidos adecuadamente para no ser echados afuera. También hemos visto como cumplir con esto nos lleva a poder ser parte del Árbol de la Vida y de la entrada en la Santa Ciudad; ciudad donde las puertas llevan el nombre de cada una de las Tribus de Israel y donde los cimientos llevan los nombres de los 12 Apóstoles del Cordero.

Les vuelvo a recordar Apocalipsis 22:14 que nos menciona cual debe ser la condición de nuestras vestiduras en aquel día para poder tener acceso a la Santa Cuida, “Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad”.

una vestido blanco de novia

Explicando la confusión de muchos

Apocalipsis 21:9-14 nos muestra una realidad, cuan importante son los nombres de las 12 Tribus de Israel y cuan importantes son los nombres de los 12 Apóstoles del Cordero, con relación a la Nueva Jerusalén. Unos son las puertas, otros, los cimientos.

Esto tiene mucho que ver con la enseñanza del Libro de Romanos, donde vemos un libro que enfatiza en el fundamento de la salvación, desde la perspectiva del contexto de la justificación.

El Libro de Romanos, es un libro que nos afirma en los Frutos de nuestra Nueva Vida en Cristo y la Vida en el Espíritu por los primeros 8 capítulos. Luego da un giro, presentando la Elección de Israel en los capítulos 9-11, para luego continuar la enseñanza de la Nueva Vida en Cristo y la Vida en el Espíritu.

Esta dinámica les ha causado confusión a muchos. Muchos estiman que estos tres capítulos debieron ser una Epístola Aparte, pero definitivamente, quienes conocen el fundamento, necesitan conocer el contexto.

Romanos 11:11-12: “Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su transgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos. Y si su transgresión es la riqueza del mundo, y su defección la riqueza de los gentiles, ¿cuánto más su plena restauración?”.

Romanos 11:22-24: “Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues de otra manera tú también serás cortado. Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán injertados, pues poderoso es Dios para volverlos a injertar. Porque si tú fuiste cortado del que por naturaleza es olivo silvestre, y contra naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¿cuánto más estos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo?”.



Sobre el Autor
El Apóstol Vargas es fundador de varios ministerios, donde la educación cristiana es uno de ellos. El es Coach Cristiano, Capellán, y un Maestro de la palabra de Dios. Su libro publicado más reciente es Mentoría Generacional.