Proverbios 11:24: “Hay quienes reparten, y les es añadido más; Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza.”
¿A que nos referimos con Viendo, y Viviendo en la Visión de Dios?
- Cuando Jehová le preguntó a Moisés ¿qué tienes en las manos? el respondió, una vara.
- Cuando Jehová le preguntó a David, ¿qué tienes en las manos? el respondió, una honda.
- Cuando Jehová le preguntó a Finess ¿qué tienes en las manos? el respondió, una lanza.
- Cuando Jehová le preguntó a Josué, ¿qué tienes en las manos? el respondió, una espada.
- Cuando Jehová le preguntó a Eliseo, ¿qué tienes en las manos? el respondió, un manto.
- Cuando Jehová le pregunto a Pablo ¿que tienes en las manos? el respondió, mis propias manos.
- Cuando Jehová le preguntó a Jesús ¿qué tienes en las manos? el respondió, los clavos.
A veces pensamos que los mensajes apostólicos son solo para congresos apostólicos, pero el verdadero movimiento apostólico comienza en los hogares, cuando el hombre asume su rol de sacerdote y profeta dentro de su hogar y logra trasladar su rol de padre a la iglesia y a la ciudad.
- Cuando Jehová le preguntó a Séfora ¿qué tienes en las manos? Ella respondió, un pedernal afilado.
- Cuando Jehová le preguntó a Abigail ¿qué tiene en las manos? ella respondió, regalos.
- Cuando Jehová le preguntó a Jael ¿qué tienes en las manos? ella respondió, una estaca.
- Cuando Jehová le preguntó a Rizpa ¿qué tienes en las manos? ella respondió, un manto.
- Cuando Jehová le preguntó a Ester ¿qué tienes en las manos? ella respondió, mi vida.
- Cuando Jehová le preguntó a Pricila ¿qué tienen en las manos? ella respondió, mi oficio.
- Cuando Jehová le preguntó a la Mujer del Flujo de sangre ¿qué tienes en las manos? ella respondió, mi enfermedad
- Cuando Jehová le preguntó a la Samaritana ¿qué tienes en las manos? ella respondió, un cántaro.
- Cuando Jehová le preguntó a la viuda ¿qué tienes en las manos? ella respondió, dos blancas.
No es que tienes en las manos, sino qué estás dispuesto a hacer con lo que tienes en las manos.
Soltar y retener
Hay cosas en nuestras manos que causan vergüenza y culpa; otras que causan honra y bendición; y tu, qué tienes en tus manos?
Marcos 6:34-44: “Y salió Jesús y vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas.
Cuando ya era muy avanzada la hora, sus discípulos se acercaron a él, diciendo: El lugar es desierto, y la hora ya muy avanzada.
Despídelos para que vayan a los campos y aldeas de alrededor, y compren pan, pues no tienen qué comer.
Respondiendo él, les dijo: Dadles vosotros de comer. Ellos le dijeron: ¿Que vayamos y compremos pan por doscientos denarios, y les demos de comer?
El les dijo: ¿Cuántos panes tenéis? Id y vedlo. Y al saberlo, dijeron: Cinco, y dos peces.
Y les mandó que hiciesen recostar a todos por grupos sobre la hierba verde. Y se recostaron por grupos, de ciento en ciento, y de cincuenta en cincuenta.
Entonces tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió los panes, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante; y repartió los dos peces entre todos.
Y comieron todos, y se saciaron. Y recogieron de los pedazos doce cestas llenas, y de lo que sobró de los peces. Y los que comieron eran cinco mil hombres”

Todos conocemos historias como la de Acán y la de Raquel. Como ambos intentaron esconder cosas que trajeron maldición a sus vidas y sus familias.
Josué 7:1: “Pero los hijos de Israel cometieron una prevaricación en cuanto al anatema; porque Acán hijo de Carmi, hijo de Zabdi, hijo de Zera, de la tribu de Judá, tomó del anatema; y la ira de Jehová se encendió contra los hijos de Israel.”
Bartimeo era ciego, pero podía ver en Jesús el diseño del Padre, podía ver en Jesús el diseño Mesiánico, podía ver en Jesús el diseño Profético. Los discípulos lo mandaron a callar porque aparentemente, los mismos discípulos, aún no habían alcanzado la visión completa de este diseño en Jesús.
Note que dice que Israel completo prevaricó, no solo Acán; el anatema de una persona contamina todo el campamento.
Génesis 31:32-35: “Aquel en cuyo poder hallares tus dioses, no viva; delante de nuestros hermanos reconoce lo que yo tenga tuyo, y llévatelo. Jacob no sabía que Raquel los había hurtado.
Entró Labán en la tienda de Jacob, en la tienda de Lea, y en la tienda de las dos siervas, y no los halló; y salió de la tienda de Lea, y entró en la tienda de Raquel.
Pero tomó Raquel los ídolos y los puso en una albarda de un camello, y se sentó sobre ellos; y buscó Labán en toda la tienda, y no los halló.
La predestinación en Cristo no es una elección arbitraria, sino un llamado que los escogidos no pueden rechazar; pero los llamados, sí.
Y ella dijo a su padre: No se enoje mi señor, porque no me puedo levantar delante de ti; pues estoy con la costumbre de las mujeres. Y él buscó, pero no halló los ídolos.”
Básicamente Raquel estaba trayendo maldición a su casa, arrastrando con los dioses (pecados) de su padre y no solo eso, al ponerlos en su regazo durante su período menstrual, representa una ofrenda directa a estos dioses. Note que inmediatamente dice que su esposo Jacob tuvo una fuerte discusión con su padre Laban.
2 Reyes 23:24: “Asimismo barrió Josías a los encantadores, adivinos y terafines, y todas las abominaciones que se veían en la tierra de Judá y en Jerusalén, para cumplir las palabras de la ley que estaban escritas en el libro que el sacerdote Hilcías había hallado en la casa de Jehová.”
De nuevo, hay cosas en nuestras manos que causan vergüenza, culpa y deshonra a nuestras familias y nuestras vidas. Pero hay otras que parecen simples y pequeñas, pero son las cosas que Dios quiere usar para bendecir nuestras vidas y nuestras familias.
En Marcos 6:37 hay una frase muy importante: “Dadle ustedes de comer”, ¿qué significa esto para ti? ¿qué tienes para ofrecer? ¿qué tienes en tus manos?
Dios va a bendecir lo que tienes en tus manos para bendecir a otros.
Pero solo podrás bendecir a otros cuando Dios primero “bendiga los que tienes en tus manos” y luego lo parta, lo rompa, y lo divida.
Dios ha prometido que nunca te faltará nada, que de nada tendrás necesidad. Pero esto no es para todos; es para los entendidos, los rendidos y los que entienden lo que es servir verdaderamente a Dios y a su prójimo.
El verso 40 dice que les mandó a recostar, o sea los mandó a descansar. También les dijo divídanlos de 50 en 50 y de 100 en 100, o sea, estén bien organizados y distribuídos. Dios no bendice el desorden, Dios da paz y ordena, para bendecir.
Dios no podrá bendecirte ni bendecir a tu casa hasta que no entiendas lo que es el “Descanso” y la “Organización”. Dios no fallará en hacer su parte, quienes fallamos somos nosotros en hacer la nuestra.
Entonces dice que tomó lo que ellos tenían, los cinco panes y los dos peces y los multiplicó; y sobraron 12 canastas, una para cada discípulo.
Te pregunto de nuevo, ¿Qué tienes en tus manos?