Lea Jueces 2:14-23 y Salmos 139:7-12
Una Dinámica Muy Curiosa
Existe un problema inmenso cuando la mano de jehová esta contra alguien…en este caso, la mano de Jehová, ¿estaba en contra de quien? ¡Su pueblo escogido, Israel!
Déjeme comenzar por algo, cuando tenemos a Jehová en contra, nada ni nadie nos podrá librar ni hay forma de escapar. ¿A donde huiremos? ¿en dónde nos esconderemos?
Antes de Dios levantar a los Jueces de Israel, tengamos en cuenta que también había levantado otros para salvar al pueblo como lo fueron, Abraham, Isaac, Jacob, José, Moisés y Josué que fueron conocidos como Patriarcas, Legisladores y Profetas. O sea, hasta aquí Jehová se había manifestado y trabajado con los hombres de esta manera, Patriarcas, Legisladores y Jueces.
Aquí hay una dinámica muy curiosa, Jehová esta estableciendo una Estructura Constitucional. Los 10 Mandamientos fueron la Constitución de la Nación de Israel, del Judaísmo y del Cristianismo.
Los Patriarcas fueron los Padres Fundadores, Moisés recibió La Ley y los Jueces la enforzaron esta constitución, o sea, fueron como un el cuerpo Ejecutivo, Legislativo y Judicial del Nuevo Reino que apenas se establecía, el Reino de Dios.
Cuando abandonamos esa Constitución y ese Reino, sucede lo que dice en los versos 14 y 15: “Y se encendió contra Israel el furor de Jehová, el cual los entregó en manos de robadores que los despojaron, y los vendió en mano de sus enemigos de alrededor; y no pudieron ya hacer frente a sus enemigos. 15 Por dondequiera que salían, la mano de Jehová estaba contra ellos para mal, como Jehová había dicho, y como Jehová se lo había jurado; y tuvieron gran aflicción”.
El Pueblo de Dios se tiene que asegurar constantemente que está bajo la Constitución del Reino.
En ese tiempo, la Constitución del Reino de Dios lo eran Los 10 Mandamientos, luego, esa Constitución fue complementada con los estatutos de la ley, recibidos también por Moisés. O sea, este reino tenía una constitución y esta constitución un sistema claro que evidenciaba quienes vivían en é y quienes no, quienes estaban en pacto, alianza y relación y quienes no.
El respaldo de Dios era claro y visible sobre aquellos que vivían en su sistema, mientras su rechazo y castigos sobre aquellos que no.
Hasta aquí, ¿podemos entender porque el pueblo de Israel tenia a Dios en contra? ¿Porque la mano de Dios estaba con ellos para mal y no para bien, por haberse salido de esa constitución, de la obediencia a su ley?
Cualquier cosa que se interponga ante Dios y nosotros y nos quite el tiempo para acercarnos a Dios, se puede convertir en un anatema.
Según la Real Academia Española, un anatema es algo que te saca de la comunión, que afecta la relación con Dios. Un anatema es algo que, aunque no necesariamente es malo, acarrea maldición.
Versos 16 y 17: “Y Jehová levantó jueces que los librasen de mano de los que les despojaban; 17 pero tampoco oyeron a sus jueces, sino que fueron tras dioses ajenos, a los cuales adoraron; se apartaron pronto del camino en que anduvieron sus padres obedeciendo a los mandamientos de Jehová; ellos no hicieron así.”
Mire bien el problema, ¿puede verlo?
Jehová le levanto jueces, pero tampoco oyeron a los Jueces.
Esto demuestra desconocimiento y rechazo de la autoridad delegada de Dios, sin el reconocimiento de esta autoridad, no hay realmente reconocimiento de Dios, Dios muchas veces se manifiesta por medio indirecto de sus autoridades, para ver cuanto realmente le conocemos, le amamos y le respetamos
Jesús mismo comparó su levantamiento con el momento en que Moisés levanto la Serpiente de Bronce, para que todo aquel que en el cree, no se pierda más tenga vida eterna.
Romanos 13:1-2:“Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. 2 De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.”
Oponerse a Dios acarrea castigo, pero oponerse a lo que Dios establece como autoridad, acarrea condenación., una cosa es el castigo y otra es la condenación. Usted se debe preguntar, ¿Como es posible, que muchas veces, Dios sea más permisivo con lo que se le hace a él, que con lo que le hace a su representante legal?
Lucas 12:10: Cristo mismo hablando, dijo: “A todo aquel que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que blasfemare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado”.
La respuesta se encuentra en tres áreas: Los Atributos de Dios, Las Personas de la Trinidad y como Dios trabaja la cuestión de la autoridad delegada.
Lo que Dios hace y lo que Dios establece carga con su esencia, con su carácter, con su autoridad, cuando esas cosas no se reconocen y se respetan en su manifestación natural, entonces desafiamos y desconfiamos del poder y la capacidad que Dios tiene de manifestarse de esa forma. O sea, nos levantamos contra su Revelación, contra su Divina Inspiración y Elección, contra su Soberanía.
¡Entendamos mejor el asunto de la autoridad!
Lucas 7:3-9: “3 Cuando el centurión oyó hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniese y sanase a su siervo. 4 Y ellos vinieron a Jesús y le rogaron con solicitud, diciéndole: Es digno de que le concedas esto; 5 porque ama a nuestra nación, y nos edificó una sinagoga. 6 Y Jesús fue con ellos. Pero cuando ya no estaban lejos de la casa, el centurión envió a él unos amigos, diciéndole: Señor, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo; 7 por lo que ni aun me tuve por digno de venir a ti; pero dí la palabra, y mi siervo será sano. 8 Porque también yo soy hombre puesto bajo autoridad, y tengo soldados bajo mis órdenes; y digo a éste: Vé, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. 9 Al oír esto, Jesús se maravilló de él, y volviéndose, dijo a la gente que le seguía: Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe”.
O sea, que cuando fallamos en Asuntos de Autoridad, fallamos en Asuntos de Fe y sin fe es imposible agradar al Señor. Entonces podemos decir que, sin el reconocimiento de la autoridad de Dios, es también imposible agradar a Dios.
V.18: “Y cuando Jehová les levantaba jueces, Jehová estaba con el juez, y los libraba de mano de los enemigos todo el tiempo de aquel juez; porque Jehová era movido a misericordia por sus gemidos a causa de los que los oprimían y afligían”.
“Cuando Jehová le levantaba jueces, Jehová estaba con los jueces, cuando Jehová les levantaba patriarcas, Jehová estaba con el patriarca, cuando Jehová les levantaba profeta, Jehová estaba con el profeta.
Esto era bajo la constitución del Antiguo Testamento, bajo las leyes y estatutos del Antiguo Testamento, Pero ahora tenemos un mejor pacto, una mejor ley, una mejor constitución, un mejor reino, como dice Hebreos 8:6: “Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo (Cristo), cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas”.
O sea, si la manifestación bajo la cual Dios expreso su autoridad en el pasado fue importante, cuanto mas hoy que ha sido manifestada y establecida por medio de su Hijo, por medio de su sacrificio y por medio del Espíritu Santo.
Hoy de la misma forma, Dios ha establecido autoridades, Efesios 4.11: “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestro”.
Si Dios constituyo a los apóstoles, Dios esta con los apóstoles, si Dios constituyo a los profetas, Dios esta con los profetas, si Dios constituyo a los evangelistas, Dios esta con los evangelistas, si Dios constituyo pastores y maestros, Dios esta con los pastores y maestros. Sabe cual es la clave en todo esto… ¡que Dios los haya Constituido!


