Labranza y Plantío de Jehová

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plantio de cultivos de harina

No se trata de lo mucho que hemos hecho, ni de lo mucho que hemos logrado, se trata de como lo hemos hecho y sobre que hemos edificado.

Texto Base: 1 Corintios 3.5-15:


“¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores por medio de los cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió el Señor. Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento.

El que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor. Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.

Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica. Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.

Si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego”.

Nos encontramos viviendo un momento tan importante, que vivir sin visión, nos pone en riesgo de morir en confusión

El Apóstol comienza poniendo algo en claro, ¿qué es Pablo y que es Apolos? La respuesta es contundente, SERVIDORES.

Cuando usted se pregunte, ¿para qué soy bueno en el reino? cuando usted quiera saber qué hacer y como comenzar en el ministerio, la respuesta es simple, seamos servidores.

Este es el punto de partida de lo que serán los mensajes bajo el tema: El Plan Maestro de Dios para tu Vida.

Repita esta frase: El Plan Maestro de Dios para mi vida comienza con el servicio.

El Apóstol Pablo entendía bien que este asunto de la visión era importante; entendía también que tenía que ser bien entendido. Aunque en el ministerio se cometen errores y se crece constantemente, esto no justifica la falta de visión, la falta de misión, y la improvisación.

El Apóstol también entendía que luego de nosotros hacer nuestra parte, le correspondía a Dios dar el crecimiento. Siempre hemos dicho que el crecimiento numérico es un riesgo sin crecimiento espiritual; el crecimiento espiritual es la base para el crecimiento numérico. Si no se crece saludablemente, el crecimiento es un peligro que le podría hacer más daño que bien a la iglesia.

Continúa diciendo que: “Tanto el que planta como el que riega, son una misma cosa, aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor”. O sea, que los ministerios y los dones son todos complementarios y que ninguno es más que el otro; porque al final todos somos Colaboradores.

La palabra Colaborador aquí es el termino griego, “Sunergosis” que es un Título:

“Título, que cualifica a alguien como sucesor a una oficina o un cargo. Según el Diccionario Oxford es igual al termino Bishop u Obispo, y cuenta con poderes similares a quien ostenta el cargo y quien espera su turno para ocupar la posición, mientras se entrena para hacerlo”.

En el Liderazgo Cristiano, un Colaborador no es un simple empleado, sino una persona entrenándose para una función similar. Ej. Puesto de Asistente de Gerente.

En el ministerio, los 5 Ministerios son Colaboradores de Dios en Cristo, los que ocupan una función arquitectónica de diseñar y construir sobre el fundamento correcto, según los planos y las instrucciones dadas por el Espíritu Santo.

diferentes campos a la distancia

Entendiendo que somos labranza

El texto también dice que somos Labranza, este término labranza viene del griego “Geōrgion” que significa “Tierra Fértil”.

Aquí el término Labranza es similar al término Plantío utilizado en Isaías 61:3. Y tengo que preguntar aquí, ¿cómo aplicamos correctamente los términos Labranza y Plantío de Jehová? Pues los textos en Isaías 61:1-4 nos lo dice claramente.

Mire como termina Isaías 61:1-4:

“Para reedificar las ruinas antiguas, y levantar los asolamientos primeros, y restaurar las ciudades arruinadas, y los escombros de muchas generaciones”.

Esto resume nuestra visión y misión como iglesia; nosotros le damos seguimiento a la misión que Jesús estableció en la tierra. Cumpliendo con esta misión, será que podemos ser llamados Labranza, Arboles de Justicia y Plantío de Jehová. Entender esto es entender el Diseño de Dios para tu vida y su Plan Maestro.

Isaías 60:21:

“Y tu pueblo, todos ellos serán justos, para siempre heredarán la tierra; renuevos de mi plantío, obra de mis manos, para yo glorificarme”.

En mi igesia hemos entendido bien la visión que Dios tiene para nosotros, también hemos aceptado los estándares bajo los cuales se debe cumplir esta visión, y más importante, conocemos bien el fundamento sobre el cual debe ser construída esta visión, y el fundamento es Cristo.

Personas con una visión distinta, con un plan distinto, con una intención distinta, deberán entender las prioridades de la casa. Nosotros tenemos como primera misión construirle Casa al Señor y luego construir una ciudad. Cuando esa sea nuestra prioridad, todo en nuestra vida girará alrededor de esto y seremos bendecidos y prosperados. Recuerde que en este lugar, Dios es el centro.

Un texto que nos abrió los ojos poderosamente fue Hageo 1:1-15. Leelo ántes de continuar.

Cuando Dios quiere reconstruir su casa en un territorio comienza por el altar.

Cuando Zorobabel se encargó de edificar la Casa de Jehová comenzó por el altar, luego vinieron Esdras y Nehemías y reconstruyeron los Muros y la Liturgia.

Pero esto fue posible, solo porque primero alguien se encargó de reedificar correctamente el altar. Luego vinieron los griegos y entendiendo bien esto, sacrificaron un cerdo en el altar; para contaminar el altar. Para Dios la condición del altar es la base para el desarrollo del servicio y la presentación de ofrendas.

Sin un altar limpio no se pueden ofrecer sacrificios aceptables. El problema ha sido tratar de agradar a Dios por medio de nuestros sacrificios, sin prestarle atención a la condición del altar

Cuando el altar ha sido establecido y consagrado correctamente, entonces podemos pensar en reconstruir los muros de la ciudad y establecer el servicio correcto dentro de los muros; y esta es la misión que nos ha sido comisionada en este tiempo, amada iglesia.

un campo verde con montañas

¿Quiénes están comprometidos con este proyecto? ¿Quiénes serán parte de esto?

El libro de Nehemías nos advierte en Nehemías 4:13-18 que estamos trabajando y peleando por nuestras casas, por nuestras familias, por nuestra ciudad

Usted debe conocer bien su posición y función en esta visión, no todos quizás están llamados a luchar, pero todos estamos llamados a construir; a ser colaboradores de una forma u otra. Que lindo que cada familia supiera cual es su parte en este proyecto espiritual y eterno.

Que lindo que entráramos en el compromiso de unirnos y decir, “Juntos le construiremos Casa al Señor” donde el pueda poner su nombre; no nuestro nombre, no el nombre de un concilio, no el nombre de un movimiento, SU NOMBRE.

Es posible que para eso hemos nacido en este tiempo, es posible que por eso nos tocó vivir en este momento específico de la historia; somos la iglesia de la última generación, somos la iglesia de la manifestación.

Somos la iglesia con una misión específica, que hará la diferencia en el lugar donde Dios nos ha plantado. Pero hay un riesgo que debemos tener en mente y del cual nos debemos cuidar.

Ezequiel 13:10-14:

“Sí, por cuanto engañaron a mi pueblo, diciendo: Paz, no habiendo paz; y uno edificaba la pared, y he aquí que los otros la recubrían con lodo suelto, di a los recubridores con lodo suelto, que caerá; vendrá lluvia torrencial, y enviaré piedras de granizo que la hagan caer, y viento tempestuoso la romperá. Y he aquí cuando la pared haya caído, ¿no os dirán: Dónde está la embarradura con que la recubristeis? Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Haré que la rompa viento tempestuoso con mi ira, y lluvia torrencial vendrá con mi furor, y piedras de granizo con enojo para consumir. Así desbarataré la pared que vosotros recubristeis con lodo suelto, y la echaré a tierra, y será descubierto su cimiento, y caerá, y seréis consumidos en medio de ella; y sabréis que yo soy Jehová”.

Si servimos por apariencia, Dios nos dejará al descubierto y nuestro fundamento quedará expuesto. Vivimos en un tiempo donde muchas iglesias cerraron; iglesias grandes, iglesias pequeñas, iglesias nuevas, iglesias viejas, iglesias que no estaban bien cimentadas, fueron removidas de sus lugares, más Dios tuvo misericordia de nosotros porque hay un propósito y una misión.

Nosotros no podemos permitir que mientras unos lo dan todo para construir bien, otros recubran con lodo suelto, construyan con un material distinto, porque nuestra obra será probada y ya Dios nos advirtió que “si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará.

Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque, así como por fuego”.

Creo firmemente que debemos construir correctamente, que debemos asegurar el fundamento, que debemos mantener un altar limpio y consagrado, que debemos ser buenos mayordomos y buenos administradores. Creo firmemente que es el tiempo para comprometernos con la visión; la visión de Dios para cada uno de nosotros en este tiempo.

A través de esta visión viene un diseño específico, una visión que traerá bendición a todos los que sean parte de ella, para darle la gloria exclusiva a Dios.

¿Cuántos quieren ser Colaboradores con Dios?

Pues para ser Colaboradores, primero tenemos que ser Plantío de Jehová, Tierra Fértil.



Sobre el Autor
El Apóstol Vargas es fundador de varios ministerios, donde la educación cristiana es uno de ellos. El es Coach Cristiano, Capellán, y un Maestro de la palabra de Dios. Su libro publicado más reciente es Mentoría Generacional.