El poder de tu Lengua | Parte 1

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muchas letras de madera, no hay palabras escritas

Basado en Efesios 4:29 - “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia al oyente”

El Organo Incontrolable


¿Sabías que tu lengua es un órgano? Si, así es, tu lengua es un órgano, así como el corazón y tus pulmones. Este órgano es por el cual se nos es permitido comunicarnos a través del habla. Este mismo tiene la capacidad de transformar o afectar en buena o mala manera tu entorno, o la habitación en la que te encuentras.

Aquí te explicaré como nuestra lengua puede ayudar o afectar la vida de las demás personas. También, como a través de la comunicación, buena o mala, podemos construir o destruir.

La lengua además de ser un órgano también es un músculo, cuyo movimiento nos permite crear distintos sonidos. Estos sonidos son creados por la liberación de aire de nuestro cuerpo el cual la lengua le da “forma” por así decirlo, creando así el habla.

A través del habla, como humanos, hemos creado distintos sistemas y formas de comunicación, conocidos como idiomas. Alrededor de todo el mundo hay un sinnúmero de idiomas, el cual si seguimos el rastro nos lleva a la torre de Babel.

Tal vez te preguntes, "¿Qué tiene que ver la torre de Babel con esto?"" Tal vez no conozcas la historia en sí. Te la explico en breves palabras.

Hubo un tiempo en que todos los habitantes del mundo hablaban el mismo idioma. La comunicación entre ellos mismos no era ningún problema ya que todos se entendían entre si. Todo esto ocurre y es llevado a cabo por los descendientes de Noé; el mismo que construyó el arca.

Los descendientes de Noé deseaban crear una ciudad la cual tendría una torre tan alta que llegaría al cielo para que así fueran famosos y para que todos se quedaran juntos. Pero esto no era parte del plan de Dios. Él quería que su pueblo se esparciera por todo el mundo y así lo poblaran. Así que el Señor bajó y repartió distintas lenguas o idiomas a todos, de esta manera ellos no se podían entender ni comunicarse efectivamente. El Señor mismo dijo en Génesis 11:6 “ Miren! La gente está unida, y todos hablan el mismo idioma. Después de esto, nada de lo que se propongan hacer les será imposible.”

Cuando Dios cambió sus idiomas ellos dejaron de construir la ciudad y se dispersaron por todo el mundo, así como Dios había planeado. Esa es una de las grandes capacidades de nuestra lengua.

El comunicarnos y entendernos entre nosotros nos permite hacer o llevar a cabo cosas mucho más grandes, y cosas que tal vez, creíamos imposible. La lengua nos permite comunicarnos con los que nos rodean, comunicar nuestros deseos, intenciones, pensamientos y sentimientos. Lo cual es muy lindo el poder comunicarnos con otras personas.

DPoder decirle a las personas que amamos lo mucho que nos importan, poder expresarnos hacia ellos y decirles lo que sentimos. Por ejemplo: Los votos en una boda. Los votos son palabras escritas y dichas por la pareja, expresando su amor y gratitud hacia la otra persona, dejando conocer las razones por la cual toman este paso. Estas palabras son escritas con mucho cuidado y sobre todo con honestidad, así también infundiendo sus pensamientos y sentimientos.

buna espada tipo medieval

La Lengua como espada aguda

Cuidado, la lengua es como una espada aguda, y puede también ser usada para comunicar y expresar sentimientos y pensamientos dañinos.

Santiago 3:5-8 dice "De la misma manera, la lengua es algo pequeño que pronuncia grandes discursos. Así también una sola chispa puede incendiar todo un bosque. De todas las partes del cuerpo. La lengua es una llama de fuego. Es un mundo entero de maldad que corrompe todo el cuerpo. Puede incendiar toda la vida, porque el infierno mismo la enciende. El ser humano puede domar toda clase de animales, aves, reptiles y peces, pero nadie puede domar la lengua. Es maligna e incansable. llena de veneno mortal.”

Nuestra lengua es el medio en que podemos comunicar lo que sentimos hacia otros, y lamentablemente muchas veces esos sentimientos no son puros. El odio, la envidia, la avaricia, el rencor, la ira y la frustración; todos estos son sentimientos que todos como humanos hemos llegado a sentir.

Estos sentimientos pueden llevarnos a decir y expresar palabras que pueden lastimar, herir o matar a otros. Nuestras palabras pueden ser como una espada filose lastimando a otros. El hecho de que tengas “Libertad de expresión”, no significa que lo que quieras expresar sea correcto, ni creerlo, ni decirlo.

Lo que digamos con nuestra lengua puede ser para bendición o maldición, pero no puede ser para ambas a la misma vez. (Santiago 3:9-11)

Nuestras palabras, la manera en que nos expresamos o nos dirigimos a otros, pueden tener un gran impacto en la vida de esas personas. Dios nos llama a ser justos, y que las características del fruto del Espíritu estén con nosotros; actuemos y hablemos conforme a estos. Las características del fruto del Espíritu son: Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza, según Gálatas 5:22-23.

Usemos el poder que se nos ha entregado a través de nuestra lengua para el bien. Seamos justos, amables, pacientes, y sobre todo tengamos dominio propio sobre las palabras que decimos, cómo las decimos y hacia quien las decimos. La buena comunicación con otros puede llevarnos a hacer grandes cosas. Con la comunicación correcta y adecuada, juntos podemos construir ciudades.

Pero mucho más que construir ciudades, podemos construir vidas, vidas de bien, vidas que continúen con lo que hemos empezado. Como ejemplo, podemos ver esto en la manera en que los padres hablan a sus hijos. Como los padres se dirigen o hablan a sus hijos tiene un gran impacto en la vida de estos. Como se expresan o la forma en que dicen las cosas puede tener un buen o mal efecto en la vida de los hijos.

Un padre que se comunica con amor, paciencia y dominio propio, puede llevar a cabo una relación con su hijo de confianza y de bien. La comunicación también envuelve el escuchar. Lo que tu hijo ve y escucha, de eso aprenderá. Si le hablas y te comunicas con tu hijo con amor puedes crear un lazo fuerte con él.

En cambio, si la manera que te comunicas con tu hijo es con ira, enojo, coraje, etc., llevarás a cabo una relación distante. Llenarás a tu hijo de miedo lo cual lo llevará a callar las cosas, y lo que ve en ti, lo hará a otros.

Como le hablas a él, él le hablara a otros. Como te expreses ante él, él se expresará ante otros. La mayoría de los hijos son espejos de las costumbres de sus padres. Todo esto puede llevar a que tu hijo crezca y sea una persona llena de bien o de mal. Y como padre serás encontrado responsable de lo que le enseñes a tus hijos. (Mateo 12:36-37; Lucas 6:45)

una mujer con un clipboard con las palabras only Jesus

Testimonio Personal

Yo he tenido que aprender a controlar las palabras que digo. He aprendido a que las cosas que digo, muchas veces las digo y no con la intención correcta. Hace un tiempo atrás, en una conversación que tuve con uno de mis amigos más cercanos, expresé mi pensar y mi sentir acerca de una situación sin tener en cuenta que la manera en que yo me expresé pudo haberlo lastimado, y lo lastimó.

Las palabras que había dicho las dije bajo frustración y completamente insensible con mi amigo. Lo que dije, lo dije pensando solamente en cómo yo me sentía y lo difícil que era para mí. No pensé en la manera en que él se estaba sintiendo. No pensé en cómo la situación lo estaba afectando. Y de esta manera terminé lastimando con mis palabras a mi amigo.

Esto pudo haber causado un gran impacto negativo en su vida. Gracias a Dios él se acercó a mí y me expresó como lo hice sentir con mis palabras. Yo ignorante a lo que había dicho, le pedí disculpas. Realmente se siente horrible cuando las palabras que decimos hieren a otras personas.

Esta es la importancia de cuidar lo que decimos, y no solo lo que decimos, sino cómo lo decimos y a quién se lo decimos. Si yo hubiera cuidado y analizado un poco más la situación hubiera visto que tal vez la situación lo afectaba a él más que a mí. Si me hubiera expresado con cuidado hubiera podido evitar ese acontecimiento y aún más, pudiera haberlo ayudado a sobrellevar dicha situación.

Las palabras que decimos tienen poder. Poder para construir o para destruir. Nuestra lengua tiene poder sobre la vida de otros, pero también tiene poder sobre nuestra propia vida. Seamos conscientes de esto, cuidemos lo que decimos pues puede ser para maldición o para bendición de otros o de nosotros mismos.



Sobre el Autor
Yahir es un jóven que le encanta la adoración y el poder presentarse como olor fragante ante Dios. Le apasiona la música y le gusta dibujar. Uno de sus pasatiempos favorito es el cocinar. Su suenõ es poder tener su propio restaurante.