Este escrito es la segunda parte de los niveles de cautividad. Para leer la primera parte, precione lo siguiente: Cautividad Espiritual
4ta Etapa - Altivez Espiritual (2 Corintios 10:5)
“Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo”
En la Altivez Espiritual no se entiende que se han alcanzado las etapas anteriores y en vez de buscar arrepentimiento, entramos en un nivel de orgullo muy peligroso. La Altivez tiene que ver mucho con el Orgullo y el orgullo es uno de los pecados mas aborrecibles ante los ojos del Señor.
Proverbios 21:4: “Altivez de ojos, y orgullo de corazón, Y pensamiento de impíos, son pecado”.
Daniel hablándole a Beltsasar Rey de Babilonia acerca de su padre Nabucodonosor dijo, Daniel 5:20: “Mas cuando su corazón se ensoberbeció, y su espíritu se endureció en su orgullo, fue depuesto del trono de su reino, y despojado de su gloria”.
Preste atención a toda esta combinación de condiciones: Altivez de Ojos, Orgullo del Corazón, Pensamientos Impíos, Espíritu Endurecido. Todas estas son combinaciones de las condiciones que estamos explicando. Cuando el hombre o la mujer le dan cabida a que el enemigo haga su obra en ellos, crea este caos espiritual, emocional y racional.
Desenredar y poner en orden todas estas condiciones conlleva un trabajo complejo y profundo por parte del Espíritu de Dios en nuestra vida. Aquí estamos en el centro mismo de nuestro camino alejándonos de Dios, ya nos acercamos a cruzar ciertos límites, para los cuales no hay vuelta atrás.
Recuerde que no estamos hablando de personas impías que no conocen a Dios, de personas atadas, oprimidas o influenciadas por huestes espirituales de maldad, estamos hablando de personas dentro de la iglesia y con cierto nivel de temor y conocimiento de Dios, que han experimentado el amor de Dios, la gracia salvadora y el poder del Espíritu Santo.
¿Como esto puede llegar a suceder y aparecer dentro de iglesias, ministerios y hasta líderes espirituales? esa seria la pregunta obligada. ¿Como alguien puede permitir enfriarse, alejarse de Dios lo suficiente para caer en cosas como estas? Una cosa es desanimarse, otra cosa es retenerse, y otra muy diferente, apartarse impíamente.
2 Samuel 22:22 David se expresa: “Porque yo he guardado los caminos de Jehová, y no me aparté impíamente de mi Dios”
El Profeta Daniel nos muestra otra realidad, otro proceso que incluye varios pasos, manifestaciones o Niveles de Cautividad, Daniel 9:5: “hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos hecho impíamente, y hemos sido rebeldes, y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus ordenanzas”
¿Se esta consciente de esta condición? ¿Quiénes le rodean, lo notan? ¿Por qué muchos no hacen nada al respecto? ¿Por qué no son advertidos o corregidos antes de llegar a los niveles más peligrosos? ¿Por qué no son confrontados por sus frutos y condición evidente, antes de que sea demasiado tarde?
La respuesta es: “por falta de conocimiento y por falta de verdadero amor”, Judas 1:22-23 nos exhorta: “A algunos que dudan, convencedlos. 23 A otros salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne”
Hay que estar seguros de que los malos frutos están presentes, hay que estar seguros de que están en esa condición, el tiempo necesario para arrepentirse o para no mostrar arrepentimiento, hay que estar seguros hay que estar seguros que ha habido oportunidades de arrepentimiento y las advertencias necesarias y las han rechazado, para estar seguros que han entrado en estos Niveles de Cautividad y que tenemos que hacer algo al respecto.

Un poco más detalle de la Altivez Espiritual
Veamos un poco más en detalle que es la Altivez Espiritual. Pues el nivel en el que realmente se define nuestra condición y si aún hay tiempo para el arrepentimiento. La Altivez es un sentimiento de superioridad hacia otras personas, se relaciona mucho con el orgullo, la soberbia y la arrogancia, atributos específicos del Padre de la Maldad y la Mentira.
Todos sabemos todas estas actitudes están relacionadas con el carácter de los hombres en los últimos días, cuando se manifestara una mayor rebelión y desobediencia contra Dios y sus diseños divinos. El carácter de los hombres será probado, para que sea manifestada la identidad, resultado de los procesos de crecimiento espiritual o si los hombres han sido reprobados en vez de aprobados.
2 Corintios 13:5-6:“Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados? Mas espero que conoceréis que nosotros no estamos reprobados”
Tito 1.16: “Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra”.
La identidad de Cristo en nosotros, en este tiempo, será el remedio para no entrar en estos Niveles de Cautividad sino manifestar nuestros Niveles de Identidad, los cuales nos llevan a nuestros Niveles de Libertad y Autoridad.
Podemos definir el yugo que Cristo pone en nosotros como su carácter e identidad, formados en nosotros a través de sus enseñanzas, su vida y ministerio. Es por lo que menciona la Mansedumbre y la Humildad en Mateo 11:29, como la forma de alcanzar el descanso para vuestras almas, algo que se debe entender de forma natural y espiritual.
“Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas”.
Esto contrasta bastante del carácter que tendrán los hombres en los últimos días y que menciona 2 Timoteo 3:2-4: “Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios”.
Estar reprobados es no haber pasado el proceso ni haber aprobado el examen, es estar descalificados, en este caso, de alcanzar la condición necesaria y correcta para alcanzar el Reino de los Cielos y ser salvos por la eternidad. Alcanzar la condición de ser Reprobados en la Fe tiene que ver con la condición de Altivez Espiritual y Blasfemia, alcanzar la condición de Blasfemo sin posibilidad de salvación, significa haber atravesado cada proceso de cautividad sin haber detenido el mismo y vuelto atrás por medio del arrepentimiento. (1 Samuel 15:23)
La Altivez de Espíritu es la línea que se cruza hacia la Cauterización de la Conciencia, para alcanzar la Blasfemia, lo cual nos lleva mas allá del alcance de Dios en nuestra vida.
Decimos que esto determina el alcance porque determina nuestra capacidad de permitirle a Dios hacer su obra en nosotros, alejándonos irremediablemente de él.
El amor de Dios no tiene límites, sino que los limites se los ponemos nosotros al amor de Dios. En ese sentido, si podemos decir que Dios tiene límites, los límites que nosotros le ponemos a El cuando no le permitimos hablarnos, corregirnos, exhortarnos, redargüirnos para salvación. Es entonces que hemos cruzado la línea a través de la cual no podemos arrepentirnos, cambiar la dirección de nuestra vida y regresar al camino.
Es por lo que es tan necesario e importante identificar las veces que Dios ha enviado a alguien a exhortarnos y corregirnos. Eso es reconocer el amor y la misericordia de Dios sobre nuestras vidas, antes de recibir el castigo y antes de nosotros mismos acarear las consecuencias, de nuestras propias decisiones.
5ta Etapa - Cauterización de la Conciencia (1 Timoteo 4:1-3)
“Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia, prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad”
Vemos que la Cauterización de la Conciencia tiene que ver mucho con las falsas doctrinas y los dogmas de hombres. Esto también tiene que ver mucho con la apostasía porque fíjese que dice que esto es impuesto en los “creyentes y los que han conocido la verdad”
Este término, Conciencia, es sumamente importante, porque todos sabemos que, dentro de cada uno de nosotros Dios ha puesto su espíritu, su soplo de vida, el cual regresara a él en el momento que morimos, sea que morimos o no en él.
Todos tenemos una conciencia que nos dice internamente lo que es bueno y lo que es malo, lo que esta bien y lo que esta mal. Esto no tiene que ver con la obra del Espíritu Santo, sino que aun estamos haciendo referencia al hombre interior del hombre natural. (Romanos 2:12-15)
Si usted le dice a un hombre natural que lo que está sintiendo en su interior es el código moral y ético que Dios pone en cada uno de nosotros, este no lo entenderá. El hombre natural nace naturalmente sin ley, porque el corazón del hombre natural es ir de continuo al mal. (Genesis 6:5)
La conciencia es el recinto divino que hay dentro de toda alma viviente, cuando esa conciencia esta fortalecida en el poder del espíritu, nuestros valores y convicciones se fortalecen, y si nuestro espíritu está conectado con el Espíritu Santo de Dios, entonces pasamos a ser seres espirituales conforme al diseño perfecto de Dios para nuestra vida.

Ahora, tener la Conciencia Cauterizada, es tener la conciencia sellada, cerrada de mala manera, cicatrizada. Imagínese una herida, las heridas pueden cerrar de dos formas, correctamente, siendo limpiadas, suturadas, protegidas o puede simplemente dejarse que cierren a su forma y a su tiempo, quizás luego de muchas infecciones, de muchas lastimaduras, ambas cerraran, pero la marca que queda es muy diferente.
Aunque en este tiempo las heridas y cicatrices pueden ser atenuadas por distintos medios estéticos, históricamente, una herida que cierra o sana de una forma natural, deja una marca irremovible y permanente. Cuando esto sucede en nuestra conciencia, no hay forma de que esta condición sea removida pues se ha llegado a esto a través de un proceso de rechazo del amor y la misericordia divina.
La Palabra Cauterizar es definida de varias formas:
- Sanar de manera ruda, poco cuidadosa e irresponsablemente.
- Quemar utilizando calor, fuego o electricidad.
- También se refiere a cerrar una herida con una quemadura por sustancia acida o caustica.
Pero en latín, la palabra “cauterizāre” se refiere a sellar o dejar una marca utilizando un hierro caliente. O sea, que tener Cauterizada la Conciencia representa un tipo de herida mal curada, maltrada, mal cuidada, que fue causada por un trauma y que por falta de la correcta atención, cicatrizo de la peor forma posible.
6ta Etapa – Blasfemia (Marcos 3:28-29)
En el Capitulo 3 de Marcos, la advertencia especifica acerca de la blasfemia contra el Espíritu Santo viene por la atribución por parte de los escribas, de que las obras de Jesús eran echas por medio de Beelzebú. Jesús hablaba específicamente de la condición de los Escribas y Fariseos que los llevaba a negar y rechazar la obra y ministerio de Jesús, aunque Jesús cumplía con todas las señales del Mesías esperado.
Como vimos anteriormente, la blasfemia es la completa reprobación que comenzó con un proceso gradual, que alcanzo la altivez espiritual, la cauterización de la conciencia hasta llegar a la blasfemia. Los escribas y fariseos acusaban a Jesús de blasfemo porque contradecía sus convicciones religiosas, o sea, que la religión juega un papel importante en el tema de la blasfemia. (Marcos 8:11-13)
La blasfemia, en este caso contristo o entristeció a Jesús al nivel de que lo hicieron gemir en su espíritu de tristeza y dolor. Jesús se dirigió no solo a ellos sino a toda la generación que pide señal. En este caso el termino griego que se utiliza para generación es “Genea” que significa nación o generación especifica. Si queremos entender esto mejor tenemos que ver otra referencia que se encuentra en Marcos 9:19-29.
Aquí el termino que se utiliza para genero es el termino “genos” que significa también generación o nación. La raíz de estas dos palabras, Genea (G1074) y Genos (G1085) lo es el termino Ginomai (G1096) que significa estar atado, casado o pertenecer legalmente a algo o alguien. Casualmente el termino Gehena (G1069) que significa Infierno o lugar del castigo eterno, es parte de esta serie de términos griegos y nos lleva a preguntarnos, cuan cerca o relacionados están unos de los otros.
Cuando hablamos de la Blasfemia, todos estos términos están relacionados porque de la misma forma en que un espíritu inmundo habito en el cuerpo del joven endemoniado que Jesús liberto en Marcos 9:14-29, otra jerarquía espiritual habita en los cuerpos de los religiosos que caen en apostasía y blasfemia, Marcos 8:11-12.
La blasfemia es este nivel y condición especifica donde la operación y control de satanás sobre la vida de una persona está totalmente definida, lamentablemente, de forma permanente. Jesús pudo sacar el espíritu inmundo del joven endemoniado, pero no pudo sacar las legiones y autoridades espirituales que gobernaban entre los religiosos de aquel tiempo, sino que contristaron a Jesús y lo hicieron gemir, hasta irse de aquella región.
En otros textos como Mateo 12:39 y Lucas 11:30 dicen que Jesús le puso por señal al Profeta Jonás, pero en este caso dice que ni siquiera Jesús le dio señal a aquella generación. Aparentemente el texto nos dice que Jesús no perdió el tiempo con ellos y que simplemente prefirió alejarse de ellos. Esto puede ser confirmado también en el texto de Marcos 8:22-26 cuando sano a un ciego y le dijo que no volviera por el mismo camino, sino que tomara otro para no encontrarse con estos mismos religiosos.
Este capítulo continúa dándonos detalles de lo que podemos interpretar con la Condición del Blasfemo, porque Jesús habla con sus discípulos acerca de la Levadura de los Fariseos, o sea, lo que la religión contamina y daña, en Marcos 8:16-21 Jesús cuestiona a sus discípulos
Jesús esta evaluando la condición de sus discípulos, quería saber cuanto del pensamiento de los escribas y fariseos había contaminado a sus discípulos. Por eso luego de esta evaluación, que se encuentra en Marcos 8:27-30, Jesús les pregunta "Quién dicen los hombres que soy yo?"
Luego de Jesús haber asegurado que sus discípulos no habían sido contaminados con la Levadura de los Fariseos, es que entonces anuncia su muerte, Marcos 8:31-38. Pero fijémonos en algo, aunque Jesús había confirmado que los discípulos habían alcanzado el nivel de conocimiento y revelación correcta a través de la declaración de Pedro. Ahora, reprendía a Pedro por haberse desenfocado e intentado convencerlo para que no cumpliera su propósito.
Pedro fue corregido, Pedro le negó, pero Pedro se humillo y se arrepintió, esa fue la gran diferencia. Esto nos muestra que tendremos luchas y ataques fuertes a nuestra vida espiritual y relación con Dios, pero siempre que estemos dispuestos a ver y confesar nuestro error, Dios tendrá misericordia de nosotros.
En la Condición de la Blasfemia no sucede esto, se pierde toda sensibilidad espiritual y se opera desde una condición reprobada, desde donde ya nada nos contrista ni nos convence. Pero es importante que entender que la blasfemia no es solo un acto de negación como le sucedió al Apóstol Pedro, sino una condición en la que se mantiene una actitud constante de rechazo a la corrección e invitación divina al arrepentimiento.
Esta condición no aparece de la noche a la mañana, sino que va avanzando a través de mucho tiempo, muchas oportunidades y muchos niveles hasta alcanzarse.
Lamentablemente, ya en los niveles superiores como el de la Altivez Espiritual, la Cauterización de la Conciencia y la Blasfemia, es muy difícil salir, porque ya el proceso está muy avanzado. Pero creemos que hasta que no se alcanza el Nivel de Blasfemia per se, todavía hay oportunidad, pues la Biblia establece claramente que es el Nivel de Blasfemia el que no tiene perdón jamás.
Es importante, tener la madurez espiritual necesaria para medir y evaluar este proceso, no se puede acusar a nadie abiertamente de una u otra cosa, sin tener las evidencia y frutos claramente identificados. Si han comenzado a manifestarse, nuestra prioridad será siempre trabajar para sacar a la persona de esta situación lo antes posible, buscando su sanidad espiritual y su restauración.
Para esto necesitamos estar nosotros sanos y la total asistencia del Espíritu Santo en un trabajo tan delicado como trabajar en la vida espiritual de las personas, recordemos que en el trabajo espiritual y ministerial, los resultados, las recompensas y las consecuencias, son eternas.